Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

A continuación encontrará las respuestas a las dudas que más nos consultan sobre la ciudadanía por inversión. Verá las respuestas haciendo clic en la pestaña de las preguntas.

Los campos marcados con un * son obligatorios

¿Qué es la ciudadanía?

A muchas personas la palabra «ciudadanía» les evoca imágenes de una fuerte identidad nacional determinada por el nacimiento, el origen étnico, la historia, la cultura y la educación, por lo que la idea de una segunda ciudadanía puede resultarles extraña y difícil de comprender. Sin embargo, en un sentido legal, «ciudadanía» se refiere a la relación entre un individuo y un Estado nación. Normalmente, la persona recibe la protección del Estado y debe cumplir, por su parte, las obligaciones que le corresponden respecto a este. Por lo tanto, una persona podrá adquirir una segunda ciudadanía de otro país siempre que se ajuste a los criterios fijados por el Gobierno de dicho país para concederla.

¿Qué es una persona con doble ciudadanía?

Una persona con una doble ciudadanía es aquella que posee dos nacionalidades diferentes, conferidas por dos Estados soberanos independientes. Que una persona se considere o no ciudadano dependerá de cada Estado, de sus leyes y de sus políticas. Algunas personas incluso podrían recibir la consideración de ciudadanos automáticamente a pesar de no haber solicitado la ciudadanía. Para tener la doble ciudadanía, una persona debe ostentar simultáneamente dos ciudadanías.

¿Cómo se obtiene la doble ciudadanía?

La mayoría de las personas obtienen como mínimo una ciudadanía en el momento de nacer, pero existen varias formas de conseguir una segunda ciudadanía y tener así más de una nacionalidad.

Ciudadanía por nacimiento: ius soli

La ciudadanía puede obtenerse en virtud del principio «ius soli» o «derecho de la tierra», es decir, el derecho a ser ciudadano del lugar en el que se ha nacido, independientemente de la filiación. Canadá, Estados Unidos y muchos países de América Latina y el Caribe otorgan la ciudadanía en virtud del principio ius soli. Por lo general, las personas que nacen en el territorio de esos países son ciudadanos de estos aunque sus progenitores solo se encontrasen temporalmente dentro de las fronteras del país o estuvieran allí de manera ilegal. La excepción más notable a esta norma se les aplica a los hijos de los diplomáticos o de los funcionarios extranjeros que se desplazan por el país en calidad de empleados del Gobierno.

Otras naciones aplican versiones modificadas del principio ius soli, que en ocasiones se denomina ius soli restringido. Dichos países exigen como requisito que se haya nacido dentro de su fuero exclusivo y que se cumpla, como mínimo, una condición más. Los niños nacidos en Nueva Zelanda, por ejemplo, solo obtendrán la ciudadanía si al menos uno de sus progenitores es ciudadano o residente permanente de ese país (o si, por el contrario, el menor pudiera quedar apátrida). España es menos estricta, ya que permite obtener la ciudadanía a los hijos de las personas que tengan legalmente su domicilio o residencia en ese país en el momento de su nacimiento. Los nacidos en Egipto solamente adquieren la ciudadanía egipcia si su padre es también nacional de ese país.

Ciudadanía por descendencia: ius sanguinis

La forma más habitual de obtener la ciudadanía es en virtud del principio «ius sanguinis o «derecho de sangre», es decir, el derecho a obtener la ciudadanía por descendencia, ya sea por los padres o, en ocasiones, por otros parientes más lejanos cuyos descendientes hayan continuado la relación con un país con el que ellos la habían interrumpido por haberse desplazado. En Croacia, por ejemplo, las personas de ascendencia croata pueden solicitar la ciudadanía aunque sus padres o abuelos no hayan reclamado nunca el derecho a esta. Menos exigente que otras naciones, Croacia también permite solicitar la ciudadanía a las personas de etnia croata que puedan demostrar un vínculo con la cultura de su país. Irlanda aplica una modalidad más restringida de ius sanguinis, ya que permite a aquellos que tengan al menos un abuelo irlandés obtener la ciudadanía irlandesa inscribiéndose en el Registro de Nacimientos en el Extranjero (Foreign Births Register).

Ciudadanía por residencia

Una amplia mayoría de países permiten obtener la ciudadanía después de haber residido legalmente en ellos durante varios años. La mayoría de los países que ofrece la ciudadanía por residencia aplicará unos requisitos mínimos, además de exigir que se superen pruebas de idioma y de cultura para demostrar la existencia de un vínculo con la nación. Por ejemplo, Estados Unidos permite que los residentes permanentes (también denominados titulares de una tarjeta verde) se conviertan en ciudadanos después de haber residido en el país durante cinco años seguidos. El requisito mínimo en cuanto a residencia se reduce a tres años si se obtuvo la tarjeta verde por matrimonio. Los solicitantes también deben superar una prueba de conocimientos lingüísticos y cívicos básicos, y firmar un juramento de lealtad para obtener la ciudadanía. En el Reino Unido, el sistema para conseguir la ciudadanía es similar, si bien las personas que proceden de países en los que el inglés es el idioma oficial (como, por ejemplo, San Cristóbal y Nieves) estarán exentas de realizar la prueba de idioma.

Ciudadanía por matrimonio: ius matrimonii

Algunas naciones conceden la ciudadanía a los cónyuges de sus ciudadanos sin que cumplan los requisitos en cuanto a residencia. En Jamaica, por ejemplo, los cónyuges pueden solicitar la ciudadanía presentado una prueba de que se ha celebrado un matrimonio válido oficialmente.

Ciudadanía por inversión

La forma más rápida de obtener la ciudadanía, sin ser por nacimiento, es mediante la «ciudadanía económica», también conocida como «ciudadanía por inversión». La ciudadanía por inversión consiste en otorgar la ciudadanía a cambio de que se realice una inversión en un país. Cuatro naciones del Caribe permiten a los inversores obtener la nacionalidad sin que tengan que cumplir ningún requisito en cuanto a residencia, idioma, actividad económica, competencias ni entrevistas: San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, Granada y Dominica. Cada una de esas naciones ofrece a los inversores al menos dos opciones para obtener la ciudadanía: realizar una donación única a un fondo estatal o comprar propiedades inmobiliarias, que deberán mantenerse durante un número de años determinado (entre tres y cinco, según la jurisdicción).

¿Cuántas ciudadanías puede tener una persona?

Los países que permiten a sus ciudadanos tener la doble nacionalidad por lo general permiten también ostentar un número de nacionalidades cualquiera. En la mayoría de los países, una persona que posee dos ciudadanías puede, por lo tanto, tener tres, cuatro, diez o más.

No obstante, hay determinadas naciones que son más estrictas en cuanto al número y tipo de ciudadanías adicionales que pueden ostentarse. Por ejemplo, en Alemania, los nacionales pueden convertirse en ciudadanos nacionalizados de cualquier Estado miembro de la Unión Europea pero no podrán obtener ninguna otra ciudadanía sin autorización previa. Un nacional alemán podría ser, por lo tanto, ciudadano de hasta 27 países diferentes (los otros 27 Estados miembros de la UE) sin perder la ciudadanía alemana.

Algunos países permiten ostentar un número de nacionalidades cualquiera siempre que estas se hayan adquirido de una manera específica. Por ejemplo, los Países Bajos permitirán a sus ciudadanos ostentar varias nacionalidades si las han obtenido por nacimiento o por matrimonio. Por lo tanto, una persona que haya nacido en Estados Unidos (donde se aplica el principio ius soli) y que sea hijo/a de padre italiano y de madre tunecina (al aplicarse en Túnez el principio ius sanguinis para conceder la ciudadanía) podría conservar esas tres ciudadanías además de ser nacional de los Países Bajos.

Otros países solo permitirán ostentar varias nacionalidades cuando no se pueda renunciar a las nacionalidades adicionales. Por ejemplo, a un nacional noruego no se le permitiría ostentar otra ciudadanía salvo cuando no pueda renunciar a esta última (como ocurre con los nacionales griegos que han sido procesados por algún delito).

Por último, algunos países solo permiten que sus ciudadanos tengan la doble nacionalidad hasta que alcanzan la mayoría de edad. En Japón, por ejemplo, los ciudadanos menores de 18 años pueden poseer dos nacionalidades, pero al cumplir 18 años, deben optar por mantener la ciudadanía japonesa o la del otro país. En Venezuela se aplica una norma similar, pero en este país debe tomarse la decisión al cumplir los 25 años.

¿Qué países no permiten la doble ciudadanía?

Al entrar en una era de comunicaciones, viajes e interacciones internacionales, cada vez son más las naciones que permiten a los ciudadanos obtener la nacionalidad de un segundo país y mantener al mismo tiempo su ciudadanía original.

No obstante, existe un reducido número de países que sigue restringiendo el derecho de sus ciudadanos a obtener una segunda nacionalidad. Algunas naciones, como Rusia, sencillamente no reconocen la segunda ciudadanía, lo que implica que los nacionales pueden ostentar una doble nacionalidad, pero solo pueden relacionarse con la nación en la que han nacido como ciudadanos de esta y con su pasaporte original. Otras naciones, como Indonesia, privarán a una persona de su ciudadanía si descubren que ostenta otra nacionalidad. Algunos países exigen que se renuncie a la ciudadanía original cuando una persona se nacionaliza.

A continuación, se incluye una lista de naciones que restringen el derecho a ostentar otra ciudadanía.

Aviso legal: esta lista se elaboró utilizando los datos más recientes de los que se disponía a principios de 2016. Sin embargo, recomendamos que se verifique con las autoridades estatales pertinentes, para conocer de manera exacta las leyes de cada país en cuanto a doble ciudadanía.

  1. Argelia
  2. Andorra
  3. Austria, con algunas excepciones de carácter menor en el caso de las personas que reciben automáticamente una segunda ciudadanía por descendencia o lugar de nacimiento o que no pueden renunciar a su ciudadanía adicional.
  4. Azerbaiyán
  5. Bahréin, con la excepción de algunas segundas nacionalidades de Estados del Golfo.
  6. Bielorrusia
  7. Bután
  8. Bolivia
  9. Botsuana
  10. Brunéi
  11. Burundi
  12. Camerún
  13. Chile
  14. China
  15. Congo
  16. Cuba
  17. República Checa
  18. Yibuti
  19. Ecuador
  20. Egipto, que solo permite la nacionalización si se informa debidamente a las autoridades egipcias.
  21. El Salvador, con la excepción de los que obtienen la nacionalidad salvadoreña por nacimiento.
  22. Guinea Ecuatorial
  23. Estonia, pero solo para estonios nacionalizados que más tarde solicitan otra ciudadanía.
  24. Fiyi
  25. Gabón
  26. Alemania, que solo permite la nacionalización en países no pertenecientes a la UE (salvo Suiza) con permiso de la Administración alemana. Se permite la segunda ciudadanía por nacimiento o descendencia parental.
  27. Guinea
  28. Honduras
  29. India
  30. Indonesia
  31. Irán
  32. Irak
  33. Japón, con excepción de los menores que poseen la doble ciudadanía y que no han llegado a la edad adulta.
  34. Kazajstán
  35. Kenia
  36. Kiribati
  37. Kuwait
  38. Kirguistán
  39. Laos
  40. Letonia
  41. Libia
  42. Lituania, con la excepción de los ciudadanos cuyos ascendientes tuvieron que abandonar el país por haber sido perseguidos en el pasado.
  43. Malaui
  44. Malasia
  45. Mauricio
  46. Mali
  47. México
  48. Mónaco
  49. Mongolia
  50. Montenegro
  51. Myanmar (Birmania)
  52. Nepal
  53. Los Países Bajos, a excepción de aquellos que poseen una ciudadanía diferente por nacimiento o matrimonio.
  54. Nicaragua
  55. Níger
  56. Corea del Norte
  57. Noruega, salvo aquellos que no puedan renunciar a su otra ciudadanía.
  58. Omán
  59. Pakistán, salvo los ciudadanos de una lista de países determinados.
  60. Palaos
  61. Papúa Nueva Guinea
  62. Perú
  63. Isla de Príncipe
  64. Polonia
  65. Qatar
  66. Rusia, que exige a las personas con doble nacionalidad que declaren su otra ciudadanía pero solo les reconoce la ciudadanía rusa cuando entran o salen del país.
  67. Ruanda
  68. Arabia Saudita
  69. Sierra Leona
  70. Singapur
  71. Eslovaquia, a menos que se obtenga la ciudadanía eslovaca por nacimiento o matrimonio.
  72. Islas de Salomón
  73. Corea del Sur
  74. Sri Lanka, donde la doble ciudadanía debe solicitarse.
  75. Sudán
  76. Suazilandia
  77. Suecia
  78. España, salvo respecto a los ciudadanos de una lista de países determinados.
  79. Tanzania, salvo las mujeres que obtienen una segunda ciudadanía por matrimonio.
  80. Tailandia
  81. Tonga
  82. Turquía, donde debe declararse la nacionalización ante el Estado.
  83. Uganda
  84. Ucrania
  85. Emiratos Árabes Unidos, salvo aquellos que hayan obtenido otra ciudadanía al nacer y que también hayan obtenido la ciudadanía árabe por descender de un padre de los EAU.
  86. Uzbekistán
  87. Venezuela, con excepción de los menores que poseen la doble ciudadanía y que aún no han cumplido los 25 años.
  88. Vietnam
  89. Yemen
  90. Zimbabue